He de confesar que el día de ayer fue de mucho imaginar.
En mi familia siempre nos gustó mucho probar suerte con los juegos de azar (debe ser porque en la provincia de Alicante hay mucha tradición), y con el pedazo de bote del Euromillones que había ayer en juego (190 millones de euros) yo no me iba a quedar atrás.
Es muy típico que por un momento dejemos a un lado la probabilidad y pensemos: ¿Y si me toca a mí?
Al final, ¿qué diferencia hay entre que te toque el Euromillones y conseguir la Libertad Financiera?
Algunos pensaréis que la diferencia está en unos cuantos ceros de más, pero si lo pensáis bien en el fondo estamos consiguiendo lo mismo: librarnos de nuestras ataduras y disfrutar la vida como nosotros queramos. Es por ello que ayer me puse a pensar en qué me gustaría hacer si de repente un día no tuviera que volver al trabajo porque ya tengo mi vida solucionada.
